En Lopetes llevamos más de medio siglo fabricando mazapanes, polvorones, chocolates y turrones hechos a mano, aunque lo más importante es que cada día continuamos con más ilusión que antes. Somos una empresa familiar, y como tal, nos desvivimos por nuestros clientes y nuestros dulces de Navidad.
Mujeres emprendedoras
Como jijonencos que somos, nuestro árbol genealógico de familiares dedicados al turrón y la pastelería se pierde en el paso de los siglos, aunque tenemos documentos que datan del siglo XIX, cuando nuestros bisabuelos empezaron a viajar y asentarse en sus puntos de venta de España, concretamente en pequeños portalitos de las ciudades. No obstante, a mitad del siglo XX empieza a tomar importancia la labor de la mujer, especializándonos en los dulces de navidad fabricados a mano minuciosamente, y quién mejor para esta labor que las mujeres.
Nuestra abuela Dolores Gloria Giner Mullor empezó en el Raval de Jijona. Allí trabajaban el mazapán en sus casas y lo horneaban en el Forn del Raval, uno de los más antiguos de la província de Alicante. Después nos trasladamos al obrador que teníamos en el Barrio Almarx, hasta que finalmente montamos la fábrica en la Calle San Francisco, en frente del asilo. Esta fábrica tenía varios pisos y un montacargas por donde subía y bajaba todas las materias primas y el producto acabado. Finalmente, para mayor comodidad, nos trasladamos a nuestras actuales instalaciones, en la Calle Alcoy número 56.
Curiosidades sobre el nombre
El nombre de nuestra empresa, Lopetes, no es más que un diminutivo de López que al final se ha convertido incluso en apodo. Por otra parte, los Pasteles de Gloria empezó a hacerlos nuestra abuela Gloria. Parece que estuvo predestinada a ello.
