Nuestros polvorones utilizan las fórmulas que utilizaban nuestros abuelos, y nuestros clientes nos los piden refinados o bien granulados (con trocitos de almendra).
Muchos de ellos nos traen su propia fórmula.
La característica que más se suele notar frente a productos más industriales es que estos polvorones se suelen deshacer en la boca, o incluso nada más congerlos por su suavidad.
Las mujeres que trabajan en nuestra fábrica los enrollan a mano uno a uno, y algunas son auténticas especialistas. Antiguamente, iban a “destajo”, es decir, cobraban según la cantidad de cajas de polvorones que lograban enrollar a lo largo del día o la semana.
Ingredientes: almendra tostada, azúcar, canela y limón.
